Decidir cuánta gente mandar a cada finca, a qué hora y para qué tarea es una de las decisiones que más pesan en el coste de una campaña. Muchas veces se toma por costumbre o por la impresión del encargado. Funciona hasta que la campaña se complica: picos de producción, fincas que maduran a la vez, gente que entra y sale. En este artículo verás cómo organizar las cuadrillas con datos de lo que de verdad está pasando en el campo.
Qué datos necesitas para organizar bien
No hace falta un cuadro de mandos complicado para empezar. Con cuatro datos, bien recogidos y al día, ya se puede decidir mejor:
- Quién está trabajando y desde qué hora, en cada finca.
- Qué tarea está haciendo cada persona: recolección, poda, limpieza, carga.
- Cuánto se recoge: envases o kilos por persona, por finca, por variedad y por tipo de envase.
- Cuánto queda por recoger: la previsión de producción de cada finca para los próximos días.
Los tres primeros salen del registro diario en campo. El cuarto, de la previsión que hacen los encargados o los técnicos. Cruzarlos es lo que permite pasar de «mañana vamos todos a la finca grande» a un reparto razonado.
Cómo dimensionar una cuadrilla
El cálculo básico es sencillo. Un ejemplo con números inventados, solo para ver el método:
- Estima los kilos a recoger en la finca ese día. Por ejemplo, 6.000 kg.
- Toma el rendimiento medio real por persona y hora en esa finca y esa variedad, sacado de los últimos días. Supongamos 15 kg por hora.
- Calcula las horas necesarias: 6.000 ÷ 15 = 400 horas.
- Divide por la jornada prevista: si la jornada es de 6,5 horas, hacen falta unas 62 personas.
- Corrige con lo que sabes del terreno: estado del cultivo, distancia de los accesos, previsión del tiempo.
La clave está en el paso 2. Un rendimiento «de toda la vida» o el de otra finca no vale: cambia con la variedad, el momento de la campaña y el tipo de envase. Por eso necesitas medirlo cada día y por separado.
Indicadores que conviene mirar a diario
| Indicador | Qué te avisa |
|---|---|
| Envases por hora y cuadrilla | Una cuadrilla que baja de ritmo respecto a sus días anteriores |
| Horas sin producción | Esperas por envases, por traslados o por mal reparto de líneas |
| Personas por finca frente a lo previsto | Fincas sobredimensionadas o que se quedan cortas |
| Kilos recogidos frente a estimados | Previsiones que fallan y que hay que revisar |
| Coste por kilo por finca | Fincas que se están recogiendo más caras de lo normal |
No se trata de vigilar a nadie, sino de detectar a tiempo lo que no funciona. Si una cuadrilla rinde menos, la causa suele estar en la organización (la finca, el envase, el reparto de líneas, la falta de material) más que en las personas.
Repartir el trabajo durante el día
La organización no termina al asignar a la gente por la mañana. Durante la jornada pasan cosas: una finca se termina antes, otra tiene más fruta de la prevista, llega un pedido urgente de una variedad concreta. Para mover gente con criterio necesitas saber en tiempo real:
- Cuántas personas hay en cada finca en ese momento.
- Qué se lleva recogido en cada una, por variedad y envase.
- Qué necesita comercial o el almacén para ese día.
Si ese dato llega a la oficina al final de la tarde en partes de papel, las decisiones se toman a ciegas. Si llega mientras se trabaja, se puede reaccionar.
Errores frecuentes al organizar cuadrillas
- Mandar a todos a la misma finca y dejar otra que está en su punto sin recoger.
- Usar rendimientos de la campaña pasada sin ajustarlos a la variedad y al momento actual.
- Cambiar de finca sin registrarlo, con lo que las horas acaban imputadas donde no tocan.
- No contar el tiempo de traslado entre fincas, que en explotaciones dispersas puede ser una parte importante del día.
- Medir solo a la cuadrilla y no a las personas: el promedio esconde quién necesita ayuda o formación.
- Olvidarse del final de campaña, cuando hay menos fruta, el rendimiento cae y quizá conviene concentrar a la gente en menos fincas.
Comparar con otras campañas
Si guardas cada temporada con el mismo detalle, la siguiente la planificas mejor: cuánta gente hizo falta cada semana, qué fincas fueron más caras de recoger, cuándo llegaron los picos. Ese histórico es lo que convierte la experiencia del encargado en algo que se puede compartir con el resto del equipo y que no se pierde cuando alguien cambia de puesto.
Un ejemplo de uso: si el histórico muestra que una finca de cítricos necesitó, en su semana de más producción, bastante más gente de la que se le asignó al principio, la próxima campaña puedes reservar ese refuerzo con tiempo. O si una variedad nueva resultó mucho más lenta de recoger, puedes ajustar desde el primer día el rendimiento previsto y el número de personas, en vez de descubrirlo a mitad de temporada.
Cómo te ayuda Recodat
Con Recodat sabes en todo momento la jornada de cada trabajador y de cada cuadrilla, propia o ajena, y la tarea que hace cada persona y cuánto tiempo le dedica. La app de la tablet o el móvil registra los envases recogidos por trabajador, finca, variedad y tipo de envase, también sin cobertura, y la web y las apps enseñan el estado de la campaña en tiempo real, en detalle o agrupado. El ranking muestra quién rinde y quién necesita ayuda, y el histórico de campañas permite comparar años. Con el módulo Previsor, cada productor o cuadrilla envía su previsión de recolección desde su app y comercial devuelve las órdenes de pedido al móvil.
Más en el control de la recolección por kilos y, si trabajas con fresa o arándano, en fresa y frutos rojos.


