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Kilos estimados frente a kilos reales en la cosecha

Por qué no cuadran los kilos que se apuntan en la finca con los que procesa el almacén, cómo medir la merma por finca y variedad y qué hacer con la diferencia.

Equipo de Recodat · Infonet Consultores4 min de lectura

Cajones de madera llenos de manzanas apilados en una calle del manzano, esperando a salir de la finca

En la finca se apunta que han salido tantas cajas y se calcula que eso son tantos kilos. Días después, el almacén dice que ha procesado bastante menos. La diferencia se da por perdida, se reparte a ojo o se discute sin datos. Este artículo explica de dónde sale la diferencia entre los kilos estimados en campo y los reales, cómo medirla bien y para qué sirve tenerla controlada.

Qué son los kilos estimados y los reales

Los kilos estimados son los que se calculan en el campo a partir de los envases recogidos: número de cajas por su peso medio teórico. Es un dato rápido, que se tiene en el momento y sirve para organizar el día y pagar el trabajo cuando se paga por envase.

Los kilos reales son los que llegan al almacén y se procesan: los que pasan por la báscula y por la línea, y los que de verdad se pueden vender. Es el dato que cuenta para la liquidación y para el margen.

La diferencia entre los dos es la merma. Siempre va a existir. El problema no es que haya merma, sino no saber cuánta hay, dónde se produce y por qué.

De dónde sale la diferencia

  • Peso medio del envase mal ajustado. Si el peso teórico de una caja se fijó hace años o es el mismo para todas las variedades, la estimación arrastra el error en cada envase.
  • Llenado irregular. Cajas más o menos llenas según la persona, la cuadrilla o el momento del día.
  • Calidad de la fruta. Producto que se descarta en el almacén por calibre, daños o madurez.
  • Pérdidas de agua y deterioro entre la recolección y el procesado, sobre todo si la fruta espera al sol o pasa muchas horas hasta entrar en cámara.
  • Errores de registro. Envases apuntados dos veces, envases que no se apuntan o asignados a la finca o la variedad equivocada.
  • Envases que se pierden por el camino o que llegan al almacén sin poder saber de qué finca vienen.

Cada causa pide una solución distinta. Por eso no basta con conocer la merma total: hay que poder desglosarla.

Cómo medir la merma bien

Para que la comparación tenga sentido, el kilo estimado y el real tienen que referirse a lo mismo. Eso exige que cada envase lleve, desde que se llena, al menos esta información:

  1. La finca y, si la usas, la zona o el sector.
  2. La variedad.
  3. El tipo de envase.
  4. El día y, si es posible, quién lo recogió.

Con eso, cuando el almacén pesa y procesa, puedes cruzar los dos datos y calcular la merma así:

Merma (%) = (kilos estimados − kilos reales) ÷ kilos estimados × 100

Por ejemplo, si una finca ha enviado envases que en campo suman 10.000 kg estimados y el almacén procesa 9.300 kg, la merma es del 7 %. El dato aislado dice poco; comparado con otras fincas, variedades o semanas, dice mucho.

Calcula la merma con la misma frecuencia con la que la puedas corregir: cada día o cada semana durante la campaña. Si una finca pasa de su merma habitual a una bastante más alta de un día para otro, el aviso llega a tiempo de mirar qué ha cambiado: el estado de la fruta, la cuadrilla, el tiempo de espera hasta el almacén o el peso medio que se está usando para el envase.

Qué puedes descubrir al desglosar

Si la merma es alta en…Puede indicar…Qué revisar
Una finca concretaProblemas de cultivo, de manejo o de transporteEstado del cultivo, tiempos de espera hasta el almacén
Una variedadFruta más delicada o peso medio mal ajustadoEl peso teórico de ese envase para esa variedad
Un tipo de envaseLlenado irregular o formato poco adecuadoInstrucciones de llenado, revisión de muestras
Ciertos díasCalor, lluvia o picos de producciónHorarios de recolección y de salida de la fruta
Una cuadrillaCriterios de calidad distintos al recogerFormación y supervisión en el surco

Para qué sirve tenerla controlada

  • Coste por kilo real. Si calculas el coste de recolección con kilos estimados, te sale más barato de lo que es. El kilo que importa es el que se vende.
  • Previsiones más fiables. Conocer la merma habitual de cada finca y variedad permite que lo que se anuncia a comercial se parezca a lo que luego llega.
  • Liquidaciones más claras. En cooperativas, con muchos socios, medir a todos con el mismo criterio evita discusiones.
  • Mejoras concretas. Saber que la merma se concentra en una finca o en un envase te dice dónde actuar.

Errores frecuentes

  • Comparar el total de la semana sin desglose, con lo que todo parece «normal».
  • Mantener el mismo peso medio del envase para todas las variedades y toda la campaña.
  • No poder ligar el envase que llega al almacén con su finca de origen.
  • Revisar la merma al final de la temporada, cuando ya no se puede corregir nada.
  • Culpar al almacén o al campo sin datos, en vez de buscar la causa.

Cómo lo resuelve Recodat

Recodat registra en la finca los envases recogidos por trabajador, finca, zona, variedad y tipo de envase, y compara lo estimado en campo con lo procesado en almacén para medir la merma de cada finca, zona, variedad y envase. Con la trazabilidad por cajas inteligentes o códigos de barras, cada envase queda identificado desde que se llena hasta que llega al almacén. La información se explota de muchas formas y se puede bajar hasta la pesada concreta, y el histórico de campañas permite ver cómo evoluciona la merma de un año a otro.

Lo tienes explicado en la trazabilidad en campo y, para cítricos, en recolección de cítricos. Si lo que necesitas es medir la productividad dentro del propio almacén, en la línea de confección, eso es cosa de Agroweight.

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